Manizales, miércoles 2 de septiembre de 2026. Emanuel Yepes Molina, estudiante de sexto semestre de Ingeniería de Sistemas y Telecomunicaciones de la Universidad de Manizales, decidió que su conocimiento también podía convertirse en una herramienta para ayudar.
Tras el terremoto, se vinculó como voluntario al centro de acopio de la plazoleta de El Cable, donde ha apoyado la organización y gestión de donaciones, la elaboración de inventarios y la difusión de información a través de redes sociales.
Pero su trabajo va más allá de organizar ayudas. Emanuel ha sido parte de una red de solidaridad que ha permitido que las donaciones lleguen a familias en situación de vulnerabilidad, así como a pueblos y veredas que, por su ubicación, tenían poca visibilidad.
“Lo que me motivó fue ver de cerca la realidad de tantas familias que lo perdieron todo. No podía quedarme solo mirando. Sentí la necesidad de ayudar, de ser útil y de demostrar que con pequeñas acciones podemos generar un gran cambio”, cuenta.
En medio de cajas, registros y publicaciones, la tecnología también encontró una manera de servir. Sus conocimientos le permitieron optimizar herramientas para realizar inventarios, gestionar las donaciones y facilitar su distribución.
Para Emanuel, esta experiencia cambió la manera de entender su profesión. “La Ingeniería de Sistemas y Telecomunicaciones no solo es tecnología, es poner el conocimiento, la innovación y la solidaridad al servicio de la gente”.
La historia de este universitario refleja que la ingeniería también puede construirse desde la empatía y que, cuando el conocimiento se pone al servicio de otros, se convierte en una forma de reconstruir, acompañar y dar esperanza.