Manizales, miércoles 29 de julio de 2026. La gestión del talento humano se ha consolidado como un factor estratégico para fortalecer la experiencia del paciente, fomentar relaciones de confianza y garantizar la sostenibilidad de las instituciones de salud. Esta es una de las principales conclusiones de la ponencia "Gestión del talento en instituciones de salud: una revisión bibliométrica sobre el impacto en el marketing relacional y la sostenibilidad organizacional", que presenta la profesora Ximena García Ocampo, directora del Doctorado en Administración de la Universidad de Manizales, en un evento académico internacional que se desarrolla en Ciudad de Panamá.
La investigación responde a desafíos que hoy enfrentan los sistemas de salud en todo el mundo, como la escasez de profesionales y el agotamiento laboral o Síndrome de Burnout. El estudio analiza cómo la gestión del talento humano influye en el marketing relacional y en la sostenibilidad de las organizaciones del sector.
Los resultados muestran que la gestión del talento humano ha dejado de ser una función exclusivamente administrativa, para convertirse en un factor estratégico. El estudio evidencia que cuando las instituciones promueven el bienestar, la formación y el reconocimiento de sus colaboradores, se fortalece el compromiso del personal y se mejora la experiencia de los pacientes.
La ponencia también destaca que el marketing en salud no se basa únicamente en acciones de promoción o comunicación, sino en la construcción de relaciones de confianza entre las instituciones y los usuarios. Para lograrlo, el denominado marketing interno desempeña un papel fundamental, al generar entornos laborales que favorecen una atención más humana, empática y de calidad.
García Ocampo asegura que estas prácticas aportan a la sostenibilidad organizacional desde diferentes dimensiones. En el ámbito económico, ayudan a reducir la rotación del personal y los costos asociados, además de favorecer la fidelización de los pacientes. En la dimensión social, contribuyen a crear ambientes laborales saludables y fortalecen el impacto positivo de las instituciones en las comunidades a las que prestan sus servicios.