Daliana Gómez García, graduada del Programa de Derecho de la Universidad de Manizales, logró un sueño que comparten muchos abogados colombianos: ejercer su profesión en el extranjero, ella específicamente en Estados Unidos.
Después de litigar durante dos años en Manizales, Daliana participó en un programa de intercambio en Washington, donde conoció la American University. “Me enamoré de esa universidad”, comenta Daliana, quien decidió aplicar a una maestría sobre derecho de género y derecho comparado en esa institución. Al tratarse de una universidad privada y costosa, gestionó una beca y un crédito estudiantil. Logró ingresar con una beca del 40% y cursó su maestría durante dos años.
Decidió entonces presentar el "Bar Exam". En Estados Unidos, cada estado tiene sus propias leyes y un organismo regulador, equivalente al Consejo Superior de la Judicatura en Colombia, que en este caso es la Barra de Abogados, y para poder ejercer el derecho en ese país, se debe presentar y aprobar este examen.
“El proceso no fue sencillo. Tardé seis meses en reunir toda la documentación y cumplir con los requisitos exigidos por el Estado de Nueva York. El examen dura dos días completos, la primera vez que lo presenté trabajaba, y en los tiempos libres estudiaba; las dos primeras veces que lo presenté no pude pasarlo, por esta razón, para la tercera vez, teniendo en cuenta que se debe esperar seis meses para volverlo a presentar, tomé la decisión de dedicarme solamente a estudiar, y en esta ocasión, lo aprobé”, señala Gómez García.
Hoy, Daliana Gómez ejerce como abogada en Estados Unidos en una firma donde se dedica a la parte migratoria y humanitaria en casos de asilo, visas, residencias para víctimas de violencias domésticas, entre otros aspectos. “La vida de los inmigrantes en EEUU no es fácil, y con mi trabajo trato de poner mi granito de arena para ayudarles a que su vida pueda ser un poco más sencilla. Esto es muy gratificante para mí”, puntualiza la abogada.
Con su ejemplo, Daliana ha demostrado que, con preparación, perseverancia y pasión, los sueños sí se pueden cumplir.
