Manizales, martes 9 de diciembre de 2025. Cuando Claudia Cristina Flórez Ramírez, secretaria de la Universidad de Manizales, ingresó a laborar en la institución, el 22 de febrero de 1993, no imaginaba que su nombre quedaría entrelazado para siempre con la historia de la UManizales.
Llegó gracias a la recomendación del profesor José Fernando González Valencia, quien la animó a presentarse a una vacante en el entonces Consultorio Contable y Tributario de la Facultad de Contaduría. Ese gesto, sencillo pero decisivo, marcó el inicio de una trayectoria que hoy recuerda con orgullo.
Desde sus primeros años en el Consultorio Contable y Tributario y en el Núcleo de Investigaciones, Claudia vivió experiencias que luego se volverían pequeñas joyas de la memoria. Una de ellas ocurrió durante la celebración del Día de la Secretaria en el aula 336. Su compañera de entonces, Hilda, quien ya no está en la universidad, llamó a una emisora por simple entusiasmo… y terminó ganándose una parranda vallenata. La sorpresa se convirtió en fiesta: la agrupación llegó hasta la institución, llenó el aula de acordeones y alegría, y todo el equipo celebró como si el tiempo se hubiera detenido. “Nos la gozamos muchísimo, pasamos muy bueno”, recuerda Claudia con una risa que sigue sonando a juventud.
Con esa energía y dedicación, trabajó 18 años y medio en Contaduría, antes de continuar su recorrido por la Facultad de Ciencias e Ingeniería durante 7 años, Vicerrectoría por 4 años y finalmente el Programa de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, donde permaneció 3 años y medio y cierra su etapa laboral con la misma entrega que la acompañó desde el primer día.
Mientras avanzaba laboralmente, también acompañó el crecimiento de su familia. Su hijo realizó una especialización en sistemas de información geográfica en la institución, gracias a los beneficios que otorga la UManizales a sus empleados. Para Claudia, estos incentivos representan “un apoyo valioso que nos proporciona la universidad”.
Hoy, al acercarse su pensión, confiesa que extrañará el trabajo y, sobre todo, a sus compañeros. Pero lo dice con alegría: está feliz, tranquila y agradecida. Su mensaje para quienes permanecen es tan claro como cálido: “Valoren el trabajo y la estabilidad que ofrece nuestra institución.”
Diego Enrique Ocampo Loaiza, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, resalta su aporte a la UManizales: “Claudia ha sido una presencia profundamente valiosa en nuestro equipo. Su compromiso, su forma serena de asumir cada tarea y su capacidad para generar confianza marcaron una diferencia enorme en el Programa de Psicología. Más allá de su eficiencia, nos quedamos con su calidad humana, su disposición constante y su manera respetuosa de relacionarse con todos. La vamos a extrañar, no solo como trabajadora ejemplar, sino como persona. Le deseo que esta nueva etapa esté llena de bienestar y satisfacción, porque lo que entregó a la universidad durante tantos años fue, sin duda, excepcional”.