Manizales, jueves 6 de marzo de 2025. Karla Esperanza Pech Delgado viene de México, y a sus 22 años nunca imaginó que un programa de intercambio se convertiría en una de las experiencias más significantes de su vida. Aunque parecía lejana la idea de estudiar en otro país, un correo con la convocatoria para intercambio despertó su interés, sabía que ese era el momento.
Karla, estudiante de Negocios Internacionales en la Universidad del Caribe, hace su intercambio en la Escuela de Mercadeo Nacional e Internacional y comenta que cuando llegó a la Universidad de Manizales, encontró una institución en la que los estudiantes no solo se educan, sino que también se desarrollan en diversos aspectos, pues pueden participar en talleres artísticos y equipos deportivos, además de otras experiencias que enriquecen la vida universitaria.
Aunque nunca había realizado una actividad extraclase en México, en la UManizales se inscribió en el taller de cerámica y pintura, en el que el arte de moldear el barro la cautivó de inmediato. Pero su inquietud no solo se limitó al arte, también se inscribió en el gimnasio, pues la posibilidad de combinar actividades extracurriculares con la vida académica es algo que Karla destaca de su paso por la U; por ello, entre clases de mercadeo, talleres y entrenamientos, ha encontrado un equilibrio que le permite crecer, tanto en el ámbito académico como en el personal.
Lo que más le ha llamado la atención es el enfoque innovador de los programas académicos, especialmente el de Mercadeo Nacional e Internacional. Destaca las clases espejo, una modalidad que combina el español y el inglés y ofrece la oportunidad de practicar este segundo idioma en el aula de clase, lo que la ha motivado a seguir perfeccionándolo. "Es una forma excelente de continuar aprendiendo y practicando el inglés de manera efectiva", comenta.
En sus ratos libres, Karla no solo disfruta del gimnasio y de la cerámica, sino que también ha aprendido a explorar los espacios que la universidad ofrece para despejar la mente. Desde que llegó, se ha integrado en diversas actividades que no solo la mantienen activa, sino que además le han permitido tener nuevas amistades y conocer más sobre la cultura local.

“Como consejo a los futuros estudiantes de intercambio, les digo que aprovechen al máximo estos espacios, que se atrevan a salir de su zona de confort, ya que la universidad ofrece muchas actividades que no solo enriquecen la vida académica, sino también la personal”, puntualiza la estudiante.