Manizales, martes 28 de abril de 2026. Llegar sola a un país, sin conocer a nadie, suena retador, pero para Geraldine Jennifer Reyes Lirian, estudiante peruana de administración de empresas, hacer movilidad académica en la Universidad de Manizales ha sido todo lo contrario, una experiencia cercana, amable y transformadora.
Geraldine llegó desde Huánuco, Perú, con la meta de complementar su formación en un contexto internacional. La elección no fue al azar. Tras considerar otros países, Colombia, y en particular la Universidad de Manizales, se destacaron por su calidad académica, y hoy confirma que fue la decisión correcta.
En las aulas encontró un ambiente jovial, con profesores cercanos y dinámicos, clases más participativas y una forma de aprender enfocada en la práctica. Destaca de su experiencia en clases, que la hacen sentir cómoda, queriendo participar sin miedo.
El proceso de adaptación no estuvo libre de desafíos. Su personalidad introvertida y el hecho de estar en una ciudad nueva hicieron que al inicio le costara integrarse. Sin embargo, los espacios para estudiantes internacionales le permitieron conocer personas, hacer amigos y sentirse parte de la comunidad universitaria.
Más allá de lo académico, ha encontrado otros lugares para disfrutar, como el gimnasio, un espacio en el que, por su cercanía al entorno natural, encuentra la posibilidad de respirar un aire más fresco. Pero hay algo que Geraldine resalta: la calidez de las personas. “Aquí aprendí que no necesitas conocer a alguien para que te ayude, siempre lo hacen con mucho gusto”, afirma. Esa disposición constante a colaborar marcó su experiencia en la ciudad y en la universidad.
Hoy, su paso por la UManizales no solo fortalece su formación profesional, sino que también le deja una lección personal: abrirse al mundo, adaptarse y atreverse a salir de su zona de confort, también hacen parte del aprendizaje.