Héctor Londoño Sáenz, el Maestro

 

Columna del Rector“Creo en el alba oír un atareado/ rumor de multitudes que se alejan;/ son los que me han querido y olvidado,/ espacio y tiempo y Borges ya me dejan.” Quisiera pensar que cuando moría, le pasaban por su mente versos parecidos a los del poema Límites, de Borges. ¿Y qué otra cosa nos pone en el camino de la vida, en nuestra propia conciencia, la muerte, sino límites? Y lo dijo el mismo Borges alguna vez: “La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.” Y creo que así vivió Héctor Londoño Sáenz, a quien siempre recordaré como el Maestro de maestros. Me parece que fue muy consciente de esto. Este Maestro dedicó parte de su vida a la investigación científica en el campo de la Psicología aplicada al trabajo. A él le debemos el que haya pensado, a partir de su propia ilustración, que el desarrollo humano es al desarrollo organizacional, como el desarrollo de las organizaciones es al desarrollo del país. Siempre tuvo en su mente el volcar su vasto conocimiento teórico para localizarlo en el desarrollo moral de los seres humanos.
El Maestro Héctor aró el camino de la conocida Teoría de la Sinergia Motivacional y la productividad, lo que nos ha permitido a muchos de nosotros aprender cómo manejar las empresas, las organizaciones; y diseñar y potenciar el comportamiento de los colaboradores buscando siempre promocionar el desarrollo de las organizaciones a partir de la comprensión de lo que somos como seres humanos.
Este tipo de trabajos le permitieron al Maestro Héctor, ser merecedor en 1988, al Premio Bienal de Investigación otorgado por la Universidad de Manizales, en donde estuvo con nosotros casi 45 años. Nos enseñó a pensar cómo motivar a los seres humanos hacia el logro de objetivos claros y precisos en las organizaciones. Recuerdo que en sus clases nos insistía: “Es la energía útil que armoniza y hace que se dé el aporte óptimo de las partes entre sí y con el todo. Ésta aporta, al desarrollo de los motivos superiores, logro y competencia, y retroalimenta la estima, generando productividad.”
Buena parte de lo que somos como Universidad de Manizales se la debemos a esta teoría del Maestro. Y yo mismo he aprendido que cuando uno reconoce al otro y le ayuda a potenciar todo lo que es, no solo se vuelve más productivo, sino mejor ser humano. Así, poco a poco, el camino que hemos ido tejiendo, nos ha permitido convertir todas nuestras energías de trabajo productivo, en hechos morales.
Pero el Maestro ya no está. Y su muerte, así como la de algunos seres queridos muy cercanos a nosotros en la U. de Manizales, y la de los profesores de la Universidad de Caldas, Fernando Sánchez Zapata y Jorge Alberto Budziszewski, nos han hecho recordar la fragilidad de la vida; nos han hecho girar nuestra propia conciencia a pensar más despacio esa profunda oscuridad de la muerte que engendra la vida.
Reciban mis mayores abrazos de solidaridad.
Fecha de publicación: 
Viernes, Abril 27, 2018

Quizás sea un idealista, un soñador, cuando expongo en distintos escenarios que es relevante pensar en la igualdad de recursos, de medios, y en la igualdad de oportunidades para que los ciudadanos podamos tener mejor calidad de vida; lo cual implica que estos tengan libertad para alcanzar lo mejor para ellos mismos y sus familias. Por supuesto, me parece importante no perder de vista que esta libertad no conlleva pasar por encima de las libertades de los demás. Por ejemplo, no creo que sea conveniente dejarle libertad absoluta al mercado con tal de conseguir resultados óptimos. Esto, per se, es un despropósito; además de que con esta actitud se podría (de hecho se hace) justificar un crimen terrible: la justificación racional de las violencias. Creo que podemos estar de acuerdo con que las guerras son horribles, pero precisamente por esto no podemos perder de vista a quienes las justifican con sendos tratados teóricos que permitan construir un discurso para convencer a los ciudadanos de que las violencias son el mejor camino. Estoy convencido de que el mandamiento del “no matarás” debe continuar siendo un imperativo moral y político. Y a esto le añado “no matarás en nombre de ninguna causa o idea”.

Les ofrezco disculpas a los ciudadanos de Manizales por hablar en su nombre, por decir que en esta ciudad buscamos por todos los medios diseñar que las palabras de este mandamiento del “no matarás en nombre de ninguna causa o idea”, las podamos transformar en hechos, lo cual, ya lo sabemos, no es nada fácil. No tenemos recetas guardadas e infalibles esperando a que sean descubiertas.

Cierto, hay una grave crisis política en nuestro país. Y lo está, por un lado, porque muchos de quienes quieren gobernar, tan pronto son elegidos, se olvidan de volver la vista atrás y mirar el camino por el que recién caminaron; y, por el otro lado, porque quienes también tienen poder, los ciudadanos, igualmente se encuentran en crisis. De estos, por obvias razones, se espera que contribuyan en encontrar soluciones a problemas colectivos. Quizás esto no se da porque los ciudadanos de ‘a pie’ ven cómo sus elegidos no eran lo que ellos esperaban; sienten que muchos de ellos no son capaces de convertir sus discursos, sus palabras, en hechos. Esta crisis se debe, me parece, a la separación entre el poder de hacer las cosas y asegurar que se actúa de manera correcta y no de forma incorrecta.

A pesar de este panorama, yo soy un hombre, un padre, un esposo, un profe, que mantengo viva la esperanza. Claro, reconozco que la esperanza es endeble, vulnerable, pero aún así camino por este camino. Y precisamente por esto, las universidades del Sistema Universitario de Manizales, Suma, la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas, el Comité Intergremial, medios de comunicación, y otros gremios, estamos convencidos de que haremos todo el esfuerzo colectivo por contribuir y trabajar por tener una mejor ciudad y una mejor región. Y es lo que les manifestaremos a los candidatos a la Presidencia a quienes les hemos extendido una muy cordial invitación para que el miércoles 18 de abril nos acompañen y conversemos, entre otros temas, sobre economía regional, agro, infraestructura y educación. Es fundamental que conozcan lo que pensamos y es relevante que sepamos qué piensan de esta ciudad y de este departamento.

Confiemos en que todos acepten nuestra invitación.

 

La Universidad de Manizales apuesta por el deporte

 

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Guillermo Orlando Sierra Sierra, rector de la Universidad de Manizales, presentó ante la sociedad educativa y la opinión pública en general, la apuesta que tiene la Institución de apoyar decididamente a sus deportistas, lo que ha incidido en que estos obtengan logros incluso en el ámbito internacional.

 

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Durante toda una jornada, la UManizales vivió el deporte y conoció las diferentes disciplinas apoyadas, a través de estaciones, exhibiciones y reconocimientos a estos jóvenes que dejan en alto el nombre de la Institución.

 
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La RCI se reunió en la UManizales

 

reconocimiento

 

En la Universidad de Manizales se realizó el encuentro de la Red Colombiana de Internacionalización, RCI, nodo Eje Cafetero. La RCI, que está adscrita a la Asociación Colombiana de Universidades, ASCÚN, facilita los procesos de internacionalización de la educación superior, propiciando la cooperación entre las instituciones del país, y las de ellas con el resto del mundo. En este espacio participaron las oficinas de relaciones internacionales de las universidades de Caldas, Quindío y Risaralda.

 

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